Voy a comenzar mencionando lo obvio del reto con el que inicie el año, reto que a diferencia del anterior que hice en 2015, este llegó a los ciento y cacho días y lo abandoné, como muchas otras cosas en mi vida.
En fin, vengo a desahogarme un poquito porque esto que siento es importante y grande para mí, como persona o mejor dicha como niña (ya que toca una fibra de mi niñez). Hace ya varias semanas, en casa empezamos a ver "Pokémon" con la intención de ver qué tal reaccionaría el #Joeys con ésto y nos sorprendió mucho ver qué lo tomó bien. A diferencia de Dragon Ball, que pidió que se lo cambiarán por "Moana", que haya decidido ver Pokémon ha sido una de las cosas por las cuales me siento muy feliz, estúpidamente.
Leemos por las tardes el libro oficial donde aparecen 700 de no se cuántos existen actualmente, #Alex y yo retomamos en cierto modo nuestras partidas en las 3ds para después darnos el la madre, vemos los capítulos juntos, cantamos el pokerap y el opening, y si traemos suerte hasta jugamos a las batallas Pokémon cuando al #Joey se le antoja. Hasta ahorita, todo parece ir bien, right? Sin embargo, algunas semanas atrás, en una de las visitas a casa de mis papás, #Joey mencionó algo sobre Pokémon y su abuelo (mi papá) de inmediato le mencionó que en Prime/Netflix el tenía la caricatura y que podían verlo juntos.
Mi corazón y las niñas Chariszard se congelaron y quedaron mudas por unos segundos. Abrí bien grande los ojos y luego, se me apachurro el corazón un poquito. De regreso, le conté a #Alex que me sentía un poco "chiva" pues mi papá NUNCA se interesó de esa manera conmigo, puesto que pasamos muy pocas cosas juntos. Puede parecer una pendejada pero si me sentí toda "EFE" como diría la muchachada.
Ayer, sucedió esto (adjunto prueba al final) y decidí tomar una foto porque miles de cosas volvieron a recorrer mis pensamientos. Entre ellos, como un chispazo me llegó, cobardemente, el sentimiento de envidia, sí, envidia. Que envidia le sentí a mi hijo al verlo sentado en una silla, frente a su abuelo buscando a "Gastly" mientras el abuelo pasaba las hojas en orden alfabético para encontrar lo que quería ver el nieto.
Me senté y me dije "si, claro que tengo muchas cositas de Pokémon porque su mercancía es de las mejores cosas que me puede vender la compañía y porque de niña, tuve la dicha de que me compraran galletas, Sabritas y refrescos con todo lo que fuera Pokémon". Pero ese sentimiento, ese momento, ese recuerdo de que mis padres se sentarán conmigo a conocer o entender ese gusto, que al sol de hoy aún me mama, hizo que se me quebrará un poquito mi alma porque yo, podré tener todos esos sourvenirs, pero nadie se emociono conmigo cuando los juntaba.
Nada de lo que uno deba hacer un drama, cierto, pero no puedo evitar sentir envidia de que alguien que salió de mi, viva momentos de amor con sus abuelos cuando yo, pase un chingo de años de mi vida sola, conociendo el "mundo" y compartiendo gustos, con gente que ahora ni me recuerda ni yo los recuerdo.
Ojalá que sigan creando muchos más recuerdos, que #Joey si tenga momentos especiales con sus abuelos, no como yo que todo lo malo/incómodo es lo que abrazo.
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