Empezaré diciendo "it's been nine days, eight hours, forty minutes, ten seconds, three months and a hundred days~~"
Y es en todo lo que puedo pensar en este momento. Recuerdo que cuando nos avisaron que suspenderían toda actividad debido a la contingencia una parte de mi se puso feliz, realmente necesitaba con urgencia un descanso del trabajo, de mis alumnos y de quinto grado; según yo todo estaría bien pues creía que a TODOS nos iban a mandar a cuarentena, lo que significaría que estaríamos 40 largos días en familia Alex, Joseph y yo.
Nada mal, necesitábamos de eso para estar en familia; pero en realidad Alex me dijo que a él en su trabajo no les darían cuarentena de no ser que en realidad las cosas estuvieran graves y bueno, creí que eso no tomaría tanto tiempo (já! Vamos por 60 días y aún no es "grave" el asunto, anyway) el último domingo que pasamos en familia no recuerdo bien ya que habíamos hecho, sé que visitar a mis papás y comer algo delicioso pero ha estas alturas no recuerdo que fue.
Nos despedimos y dijimos que si todo salía bien nos veríamos la siguiente semana...pero no ocurrió.
Se junto el confinamiento con semana santa así que podría no pensar en el trabajo durante un rato podría estar tranquila, darle al diplomado y como no, darme por fin el gusto de comprarme ACNH y jugar mucho rato (jajaja yeah right). Pero como diría "todo cambió cuando la nación del fuego atacó."
Cómo Alex debía seguir en el trabajo a mí me tocaba quedarme en casa, no sola oh no, sino con Joseph, estaba bien nada podía salir mal, cierto?? Pero acá es cuando uno que no vive la misma situación que uno mismo, comprende que nadie debería hablar cosas ajenas a lo que no saben.
Maternar en una situación como la que estamos pasando y prácticamente SOLA es un gran peso para los hombros del cuerpo y para la carga emocional.
No ha sido fácil, la verdad. Ya ni recuerdo cuando fue que deje de contar el pasar de los días y las semanas, cada una siendo una victoria personal puesto que ahora que Joseph es más "demandante" mi estabilidad emocional pendía (y sigue pendiendo) de un hilo. Las primeras semanas fueron difíciles para el y para mí.
Para él todo había cambiado, ya no despertaba para ir a la escuelita ni tampoco veía a otros individuos de su misma especie, solo veía a mamá y a papá después de que volviera del trabajo.
Yo, como masoquista que soy, leía todos los días sobre el Covid y me paniqueaba muy cabrón. Llegué a perderme entre tantas noticias que lloraba cada que veía como mis vecinos permanecían juntos en familia mientras que acá, uno debía partir y otros debíamos resistir al día.
Fue muy difícil, más de lo que imaginé. Joseph cada día crece más, cada día aprende nuevas cosas y está en nosotros poder entenderlo. No ha sido fácil, le he gritado, me ha pegado, he llorado como una niñita cuando me rompió parte del labio con su botella de agua, hemos peleado y discutido, hemos reído, dormido y sobrevivido como hemos podido juntos, los dos, sin apoyo ni ayuda de nadie mas, hasta cuando regresa papá y puedo "descansar" mientras me ocupo de los platos u otros quehaceres de la casa.
El trabajo nunca termina, siempre hay platos, comida, basura, ropa sucia, ropa por planchar, por doblar, por acomodar, había (hay) de todo por hacer en el hogar. Peinarme, cepillarme los dientes, hacer pis, cambiarme la pijama, jugar, ver tele, ver el celular era (es) casi imposible, darme 5-10 minutos para mí, aunque sea llorando en el baño parecía ser imposible.
I mean, apenas y puedo conmigo y estoy acá luchando para aguantar un día mas y ejercer como mamá.
Mi familia me hacía falta, las videollamadas me devolvían a la vida, ver a mis padres y no poder tenerlos frente a frente ha sido un martirio, y solo así comprendí que importante son para mí, todos los miembros de mi familia.
Me enojaba muchísimo con Alex, aún me enojo pero ya ni le digo, porque estoy acá entre 4 paredes con un ser que ríe cada que se roba mis chanclas o me tira el paquete de toallitas fuera del baño. Cocinar es todo un reto, limpiar? Ni se diga, darme tiempo para mí? Ni pensarlo!!! Moana, Junior Express, Bluey, Super Simple Songs, fancy Clancy, entre muchas otras cosas monótonas más, me indican que necesitaré una gran terapia el dia que esto acabé, si es que acaba algún día.
Todos los días, desde hace casi ya 60 día repetimos la misma rutina, despertamos, desayunamos, vemos 4 horas o más de los mismos videos, peleamos, reímos, lloramos, si tenemos suerte dormimos, o si me va bien leo o juego, cocinamos, almorzamos, lavamos platos, nos bañamos, cenamos y listo, una horas de jugar la switch y de ahí a dormir...para el día siguiente repetir mismo non-stop desde que el confinamiento empezó.
Hay días en los que lloró en silencio y le digo a Álex que estoy harta, estoy cansada, que estoy fastidiada y que siento que ya no puedo más; le cuento que me da envidia ver a mis vecinos en familia y yo, solo con Joseph, las perras y con cara de consternación porque esto parece no tener fin. El trabajo y el diplomado, han pasado a segundo término, no los he abandonado pero mi salud mental podría verse peor si me estreso por cosas que mejor, vale la pena pausar.
Maternar, prácticamente sola, es un reto, encontrar la manera o motivación para salir y resistir un día más encerrados es como el mayor logro del día a día. A veces, parece broma pero es verdad, cuando digo que necesito vacaciones para poder recargar energías, apartar toda esta vibra y porque no purgar todo lo que esté suceso nos a dejado.
Mañana, ya ni se cuántos días habrán pasado desde el inicio de la cuarentena, pero de lo que estoy segura es que apenas podamos salir de esto las cosas JAMÁS van a volver a ser normal.
Comentarios
Publicar un comentario
Anónimos Curiosos