Todas las mañana despierto, no con más mejores ganas del mundo pero despierto para sobrevivir un día más. No recuerdo, cuando fue la última vez que NO pensé en mi mala suerte, I mean, se que todo es mental pero ciertamente creo que algún fallo en la Matrix hubo para que esos correos cadena o ese espejo roto hayan dejado toda esa mala suerte que siempre me acompaña. Durante el año pasado, mientras estuve embarazada, Diosito hizo tregua conmigo porque, honestly, nadie quiere ver a una panzona sufriendo y deseando morirse a cada rato, right? Así que no estuvo tan mal este pedo de la mala suerte. Sin embargo, a mí nunca me duran muchos los gustos, porque no se en qué momento toda esta mala racha o mala praxis retorno a mi vida. Hoy desperté y aliste todo lo que debo tener listo para antes de partir de casa, desde mis cosas personales, hasta el desayuno de Alex y la pañales de Joseph; normal, sin pedos, todo bien. Cuando voy buscando mis llaves sencillamente no doy con ellas y el tormento c...
Todo lo que alguna vez mi mente quiso esconder, hoy mis dedos lo escriben sobre mi piel...