"Todo comenzó el año pasado, aproximadamente cuando husbando y yo decidimos dejar de cuidarnos para incubar un huevito Pokémon. Pudiera decirse que es una tarea fácil, digo cuántas chicas no salen de peda los fines de semana, en el mejor caso con sus parejas, sino pues con alguien y por un error o por pasarse de copas se embarazan; algunas abortan, otras lo dan en adopción u otras se resignan y continúan sus vidas totalmente cambiadas para siempre..
OJO, NO DIGO ESTO PARA QUE VENGAN LAS OFENDIDAS A DÁRSELAS DE DIGNAS SINO QUE ESE ERA EL PENSAMIENTO QUE TENÍA Y ÉSTE ES MI ESPACIO PARA COMPARTIR LO QUE SIENTO, SI NO TE GUSTA ADELANTE, ARRIBA ESTA LA TACHITA Y PUEDES IRTE A OTRO LADO.
Y pues nada, si muchas por un pequeño fallo lo conseguían ¿Que tan difícil sería para una pareja que SI quieren tener familia lograr que ésto sucediera?
La respuesta correcta es MAS DIFÍCIL DE LO QUE PARECE."
La respuesta correcta es MAS DIFÍCIL DE LO QUE PARECE."
Todo proceso es complicado, los primeros meses por más que una no lo quiera pensar sencillamente lo piensas. Cada que se acercaban mis lunas cruzaba los dedos para que no llegarán. La primera vez fue una de las más tristes porque pensé que a la primera tendría suerte y nada, lloré y me entristecí como 2 días. Continuamos así, obviamente por varios meses más; en una consulta hablamos con la nutrióloga sobre esto y con mucho entusiasmo nos contó su experiencia y cómo es que ella después de resignarse, le llegó su hermoso bebé. Nos platicó que lleváramos las cosas con calma y que entendía sobremanera esa frustración que tenemos las mujeres al saber que un mes más hemos fallado en algo que nos hace ilusión.
Por más que traté de llevarme las cosas con calma, hubo meses en los cuales los embarazos psicológicos se hacían presente, por ahí de noviembre del año pasado fueron tan lúcidos los síntomas que yo pensé que por fin lo habíamos logrado; náuseas, sueños, mareos, cansancio, aversión a los olores y sin síntomas de que llegara la luna de noviembre creí que por fin Diosito me había escuchado. Mi preocupación era tanta que husbando decidió comprar la prueba y a la mañana siguiente cuando desperté, me la hice. Debo decir que fue complicado hacerla dado a qué no tenia tantas ganas de la pipí y porque no lograba acomodarme en alguna posición para mojar la prueba. Cómo pude la hice y la espera la sentí eterna, apareció la primera línea y por más la segunda no más no. Negativo. Me resigné y me acosté de nuevo. Al despertar le dije a Husbando y me respondió "igual y nos estamos apresurando habrá que esperar" esperamos y a los pocos días llegó la luna y nada, ya sabíamos que ese mes tampoco se había logrado. Lloré, me sentí mal, me puse triste y me deprimí tantito, le.reclame a la vida y a Dios que cuál era la mala jugada que estaba pagando ya que era tanto mi deseo que este no más no estaba destinado para mí como muchas otras tantas cosas que en la vida he deseado.
Reclamaba que por ahí, que en los nuevos movimientos feministas, están miles de mujeres luchando por abortos legales y seguros, están muchísimas otras más mujeres que han dejado de ser empáticas con nosotras mismas dado a que ALGUNAS aún deseamos procrear vida y se nos mira o crítica de manera súper despectiva. Y maldecía, siempre maldecía que no era justo, que si ellas lograban su cometido (el cual está bien y respeto) porque yo no podía lograr el mío. Husbando pasó muchísimo tiempo sufriendo mis enojos, frustraciones y reclamos, sin que yo sintiera la más mínima empatía con él y con sus sentimientos sobre esto; le echaba en cara que "tu qué sentirás sino estás a la espera de cada mes lograr algo que no se va a lograr nunca" sin imaginar que junto conmigo se sentía culpable de esta situación.
Fueron tiempos difíciles, veía mucha gente a mi alrededor tener hijos, disfrutar de esa etapa nueva en sus vidas, mis alumnos me hacían las cosas más duras porque llegaban y me abrazaban y los perdidos me llamaban "mamá" y muy en el.fondo mi corazón se cuarteaba un poquito más ;c. Era muy duro no poderle contar a mis padres cuáles eran nuestros planes actuales porque no quería sentir más presión que la propia que cargaba en mis espaldas. Cuántas veces no quise llorarle a mi madre y decirle que me sentía super fracasada pero no quería preocuparlos ni que me estresaran más. Fue difícil, incluso abrirme con Husbando pero como en Twitter mi vida es un libro abierto, cómo sea, el se enteraba de cómo estaba yo por dentro.
Antes de finalizar el año, en Mérida mientras elevamos nuestro globo de cantoya, deseamos que se nos hiciera la llegada de bebé a nuestras vidas, lo mismo con las uvas y lo mismo con los nenes de la rosca. Creíamos que, si lo deseábamos ante cualquier cosa supersticiosa el azar y la suerte harían lo suyo. Llegamos a febrero y nada, por un momento creí que se había logrado por un retraso de dos días pero no. Regle de manera "normal" fui a nadar y seguimos con lo demás.
¿En qué momento la paranoia volvió a mi? Lo recuerdo muy bien, durante el almuerzo de San Valentín, en casa de una compañera, se habló sobre bebés y no recuerdo muy bien, pero la Güera dijo "qué tal si ya estás embarazada?" A lo que le contesté "no creo, apenas ayer se me quitó mi periodo" ella replicó "Y eso que? Mi hermana reglo como 3 meses sin saber que estaba embarazada".
No descarte la idea, pero la desplazaba con facilidad. Estaba resignada a que debía ver primero al ginecólogo y después pasaría lo que tenía que pasar.
Febrero fue un mes como cualquier otro, normal sin ningún tipo de síntoma como aquel noviembre. Bromeábamos cuando podíamos sobre que mi mal humor y mis agruras se debían a bebé. Estando cerca de la fecha de la regla, mi actitud en el trabajo se volvió peor, mi irritación era muy delicada, me sentía defraudada por los resultados negativos de mis alumnos ante la clase, me sentía una perdedora, mis agruras se hicieron más notables, y mi reflujo se hizo presente de nuevo durante la noche. Los cólicos menstruales estaban ahí, como 2 semanas antes de lo normal, sin embargo no había acné ni dolores de cabeza como normalmente me sucede. La sensibilidad de los pechos estaba normal, en lo que cabe pero no fue hasta una noche, mientras me cambiaba la pijama cuando husbando notó algo diferente en los pezones, en efecto no se veían normal ni se sentían iguales a meses anteriores. Una luz verde más para idear que probablemente está vez si se había logrado bebé.
Para el cumple de Mía las cosas no mejoraron del todo, ambos discutimos fuertemente sobre mi necesidad inútil de hacer feliz a los niños como yo pudiera pero Husbando solo decía que tanto que criticaba aquello, caía en el mismo error.
Nuestro último pleito pendejo y que inexplicablemente salió. Culpabamos a las hormonas del SPM de todos nuestros problemas emocionales.
Nuestro último pleito pendejo y que inexplicablemente salió. Culpabamos a las hormonas del SPM de todos nuestros problemas emocionales.
Fue para la semana pasada, en la que aseguraba llegaría mi luna cuando ya con dos días de retraso dije "bueno mejor que llegue el fin de semana y así me la pasó en casa", sin embargo llegó el fin de semana y nada. No podía ya más con la duda y la ansiedad, le dije a Husbando que necesitaba hacerme una prueba a lo que él, de forma indiferente, dijo que está bien. El sábado pasado, despertamos temprano, fuimos a entrenar y de ahí a desayunar y volvimos a casa.
Una vez más, mi "colon" inflamado no aceptaba bien los alimentos y me regañaba dándome agruras. Por la noche salimos con los MooDo a ver Gokú y después fuimos por los hochos. Sin poder terminar mi cena, porque se me regresaba la comida lo dejé y listo. Viniendo a casa pasamos a la farmacia por una prueba y por un vasito (esta vez lo haría así) y listo. Llegamos, bebí agua y nos dormimos.
"El domingo 18 sabríamos cuál sería la respuesta, tentativamente, de nuestra actual situación. Eran las 7:20 a.m. y no pude más, me pare, abrí la prueba, coloque el vasito entre las piernas e hice pipí. Sumergí la barrita e inmediatamente (a diferencia de la primera vez) la prueba marco rápidamente la primera línea y la segunda le siguió. Revise y espere unos 2 minutos más pero ahí estaba el resultado: POSITIVO. Salí del baño, le tomé foto, lo subí al Twitter con el pie "ya se la razón por la cual lloró escuchado cruz de navajas", entre al cuarto, me acosté y me pare de nuevo y desperté a husbando, le dije "son dos, es positivo" me abrazó y después de titubear unos segundos dijo "vámonos a que te hagas una de sangre, no nos emocionemos tanto antes"
Nos vestimos, y fuimos a un similares con laboratorio para hacer la prueba de sangre. Esperamos un montón y pase con la enfermera, a diferencia de veces anteriores, la vena se dejó ver en chinga y se obtuvo la muestra. Se nos informó que el día de mañana, lunes 19, los resultados estarían a las 3 de la tarde.
Salimos, desayunamos empanadas, hicimos algo de súper, fuimos a lavar a casa de mamá, pusimos el aire y ahí pasamos la mitad del día. Cabe mencionar que ya con la sugestión de la prueba casera, almorzar y cenar fueron un castigo porque no me pasaba absolutamente nada. El resto del día pasó normal, tenía cólicos y cada que iba a orinar veía que todo siguiera igual, sin hemorragia.
Durante la noche algo pasó, me sentí mal, se me regresaba la cena y me dieron unos cólicos tan fuertes que pensé "otra vez esto ya fue" salí al baño, orine y todo seguía igual, con dolor y náuseas, pero sin sangrado. Volví a dormir.
El lunes desperté, con muchísima ansiedad, revise mi TL del Twitter y respondí las buenas vibras de mis amigos, luego cómo por enésima vez leí artículos sobre embarazos y síntomas, me tocaba los pechos para saber si aún seguían hinchadas y luego lloré por dos razones:
Una por la posibilidad de un resultado negativo.
Y la segunda por la posibilidad de un resultado positivo, pero que existiera la posibilidad de perder al bebé por la mala suerte que siempre me cargo. Le pedí a Dios que sea claro y que me diera una señal de que todo iba a salir bien.
Después de un rato desperté y desayuné, dejé a Husbando dormir hasta que el se levantó sólo. Desayuno y continuamos con el día de manera "normal". Una hora antes de salir por la prueba, me di la vuelta y me dormí con toda la ansiedad del mundo.
Dando casi las 3 fui al baño, ví que todo seguía igual y desperté a husbando, nos cambiamos y nos fuimos al laboratorio.
Dando casi las 3 fui al baño, ví que todo seguía igual y desperté a husbando, nos cambiamos y nos fuimos al laboratorio.
Mis padres había avisado que por fin habían llegado de Mérida, entonces después del resultado, si daba positivo, les iríamos con la noticia. Llegamos al lugar y al momento de bajar tenía las emociones hechas un desmadre, tenía frío en las manos, no podía mover las piernas y sentía que iba a vomitar. Pedí los resultados, llegué como pude al carro, le di el sobre a husbando, lo leyó, me lo leyó y nos abrazamos al ver el resultado: POSITIVO
TODAS LAS COSAS EMPEZABAN A ENCAJAR.
Aquellos arranques de humor en el trabajo. La irritabilidad, mi aversión a la comida, mi sueño constante, mis antojos por chocolate, mi repulsión hacia el antibiótico durante mi enfermedad, mis llantos en cruz de navajas y hasta la actitud de Raava oliéndome el vientre y comportándose mejor conmigo. Todo tenía sentido ahora.
Fuimos con mis padres y les dimos la noticia y como desde hace un año estábamos buscando. Cuando llegó mi hermano con los niños les hicimos saber y todo fue abrazos y felicidades. Mis amigos del Twitter fueron igual, los primeros en saber y los primeros también en compartir su buena onda conmigo. Mi suegra lo supo después y también se puso súper contenta.
Quedamos en que no lo haríamos totalmente público hasta esperar indicaciones del ginecólogo y llegar a los 3 meses, así que el círculo social no lo sabe del todo, solo algunos privilegiados y algunos que se merecen mi entera confianza. En la tarde, a la hora de natación, se lo dije a mi Coach y sentí mucha ternura de su parte, me tomo el rostro, me abrazó y me dijo "Muchísimas felicidades, que padre" me sentí en el lugar correcto y con las personas correctas.
El martes, retomamos la vida normal y regrese a trabajar. A las 12 hablé a la clínica y saque cita con el ginecólogo, se agendó a las 7 y ya. Salí normal de la chamba, llegué a casa, dormí y después de almorzar juntos, husbando me dejó con mamá. Volví a dormir y después desperté para darme un baño y vestirme.
6:45 p.m. husbando llegó y fuimos al doctor. Esperamos media hora y nos tocó pasar, le contamos todo lo que habíamos hecho, pruebas caseras y de sangre, y le compartí mi último día de regla y así. Nos explico mas o menos para cuando se logró el fallo ya concepción, y nos pasó a la cama. Me bajo la parte superior de la falda, coloco el gel en el vientre y nos mostró en la pantalla un embarazo de aproximadamente 3 semanas
Ahí estaba, un huevito de apenas .58 mm haciendo estragos inconmensurables en un cuerpo de 1.51 mts. Le conté si era normal el dolor de cólicos y las agruras y contesto que si, debido a la elevación de hormonas. Pregunté si podía continuar con natación y dijo que si, siempre y cuando no hubiera dolor intenso ni sangrado puedo llevar mi vida de lo más normal. Nos recomendó volver en dos semanas para ver cómo está el avance del "producto" y nos recetó las vitaminas a tomar."
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| Huevito pokemon de .58 mm |
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| Huevito pokemon de cerca <3 |
Hoy a 4 días de saber que todo está bien, las cosas se siente totalmente diferentes, en todos los aspectos habidos y por haber. Y estoy muy contenta de poder compartirlo, ya más a fondo con todos uds (sean muchos o sean pocos) ahora podrán estar más pendientes o más al día de las cosas y cambios que presente día a día o mes con mes.
De este lado de la pantalla, huevito y yo les damos las gracias por su tiempo y por sus buenos pensamientos.
No podemos con tanta emoción y con tanta alegría, amigos, pero eso si aquí estoy para ustedes y para relatar esta nueva experiencia.
Eternamente suya,
Sharis~
Sharis~




Charisssss, leer toda tu emoción por el nuevo integrante de su familia me pone de buenas ♡ les deseo todo lo bueno que el mundo les puede ofrecer. Asdfghjklldhevdh!!
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