Del desorden menta-emocional-textual.
Nunca he sido de las personas que ha creído que su vida es trágica o dramática porque nunca ha sido de tal manera. Nací en una familia con dos hermanos mayores y unos padres que, gracias a todas las divinidades después de no se cuantos años de matrimonio siguen estando juntos. Ahora somos una familia en constante crecimiento, tenemos nuevos miembros pequeños que llegaron para llenar nuestras vidas de muchas más alegrías, y una "media-hermana" (a.k.a. mi cuñada, poh') que a pesar de ser muy stalker en mi vida personal la quiero y le agradezco que haga muy feliz al despistado de mi hermano.
Desde que tengo uso de razón o por lo menos desde que empece a leer y a escribir me he valido por cuenta propia (osea por ahí de los 6-7 años) siempre he hecho mis tareas sólita incluso cuando no entendía los números siempre estuve dándome de topes contra la pared porque nunca pudieron explicarme como hacer sumas, restas, multiplicaciones o divisiones con fracciones (y si, ese es el motivo por el cual no me gustan los números, porque nunca me explicaron como trabajar fracciones). Cuando se trataba de exámenes lo mismo, me encerraba en 4 diferentes paredes y trataba de encontrar la manera mas eficaz para entender lo que tenia que estudiar. Entonces, ese podría ser el principal motivo por el cual prefiero valerme por cuenta propia y por el cual es que ahora deseo mucho salir con mi propia independencia.
Mi novio tiene una familia peculiar, chiquita y un poco rota, pero siempre llena de amor, cariño, apoyo y de alguien que se toma el tiempo y la molestia de sentarse a almorzar con sus hijos. Siempre que puedo le digo que envidio mucho esa situación. Odio comer sola. Odio tener que estar sentada en una sala vacía comiendo conmigo misma. Mamá hace muchos años que no prepara todos los días desayunos y cenas para toda la familia, la entiendo esta cansada y ha pasado toda su vida dentro de la cocina, pero como le digo a él tal vez desde el fondo mas profundo de mi cursi ser desearía que mamá me tuviera un desayuno o cena preparada cuando llegará a la cocina. Tal vez en algún momento de buen humor lo hace, pero da igual si sigo haciendo mis comidas solas.
Mi hermano tiene preferencias diferentes saben. Con él se toman el tiempo de sentarse a preguntarle como le fue, que hay de nuevo, cómo esta su "flaca", porqué no ha venido su "flaca", quieres mas, yo te sirvo. Él los fines de semana no tiene por que lavar baños, ni barrer, ni trapear, ni lavar, ni planchar, ni mucho menos cocinar una vez al año para que se diga algo de él. En cambio si yo opino que se limpie otro día me ven con cara de molestia, si yo no lavo baños me dicen que nada se hacer, si no lavo ni plancho ahí se queda mi ropa y si lo dejo sin querer a la mitad regreso y mis cosas siguen ahí, intactas. A mi me dicen "ahí esta la comida, calientala y luego te sirves". Yo soy la "me estas pidiendo permiso o me estas avisando", soy la que no le piden nada mas que terminar una carrera que ni siquiera me gusta y que no quiero ejercer, soy la es que tienes que echarle ganas por que no te pedimos nada mas que eso. Para ellos es fácil no tienen que lidiar con tareas, maestros y proyectos de manera individual y sin apoyo o creatividad de terceros.
Es difícil, mucho muy difícil expresar todos los sentimientos e ideales que cruzan por mi cabeza con ellos. No les agrada la idea de que la política familiar me da igual, de que mis creencias religiosas son diferentes, de que mi manera de ver el mundo es con otra visión a la que ellos tienen; es duro entender que ellos no saben que me gusta el color verde y las estrellas, que quiero ponerme muchos tatuajes, que el próximo año quiero ir a Sudamérica, que ya no abrazo, beso ni digo
Extraño mucho ser la persona que antes solía ser. Ayer después de tantos años me asuste después de un ataque de ansiedad, hace mucho que no pasaba por uno y me asusta la idea de volver a tener ansiedades recurrentes porque todos terminaban con objetos rotos, cabellos arrancados o con brazos marcados, pero es que nada mas no sé. Uno carga con tanto aislamiento emocional que no se sabe como contraatacar eso. Cuando estoy por enfermarme me da miedo tener que decirle a mis padres porque es como si me echaran la culpa por enfermarme, cuando quiero hacer algo diferente tengo que aguantar sus burlas y comentarios sarcástico-negativos, cuando quiero platicar acerca de lo que siento es fácil pensarlo dos veces y mejor no decirlo. Al final soy yo quien termina absorbiendo las quejas de los demás dando por sentado que estoy bien y que puedo contener sus penas junto con las propias.
No tengo una vida trágica ni mucho menos dramática, solo creo que nací con los pies firmemente pegados al piso. Y a falta de tener una hija cariñosa y que ayuda mis padres siguen creyendo que ya no es necesario tanta atención como la que necesitan los nietos y
Las cosas que transcurren por mi cabeza en estos momentos son un caos, no hay un orden, solo emociones, palabras y sentimientos encontrados. Lo único que es claro de ver es esa pequeña parte de Charis que se encuentra sentada en la cocina, no sola, pero si con muchas versiones de ella misma almorzando por cuenta propia.
~Sharis.

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