Hace ya bastante tiempo que me había alejado del mundo de los combates en el TKD. ¿Razón? Aquella fisura que tuve el año pasado y con la cual pase un mes lleno de bastante frustración e impotencia conmigo misma dado a que soy demasiado independiente con las cosas que hago.Cuando regrese a entrenar prometí nunca jamás volver a hacer combate, después tuve una torcedura en el tobillo que provoco un esguince que hasta hoy, causa muchas de mis molestias a la hora de tomar clase de Ballet y entrenar TKD. Debido a esas "limitaciones" que solita me impuse empece a tener mucho miedo al hacer muchas cosas, de verdad que el mes que viví a cuestas de que me ayudaran hasta para peinarme fue las experiencias mas feas que he podido tener.
Soy demasiado independiente para realizar mis actividades y necesitar de ayuda fue algo que no me simpatizo del todo.
Hoy, después de ya un año y tanto meses, regrese a las andadas en el TKD. La verdad siento miedo cada que veo combates y el que hoy me hayan casi, casi obligado a combatir con una amiga fue así de ¡NOOO!, que no quería y que podría pasarme algo. Me quite por unos segundos la venda de los ojos y entre al área con toda la actitud y mentalidad de planear mis movimientos y evitar otro accidente. Lo agradezco mucho, por que aunque solo fueron unos segundos debido a un pequeño incidente, recordé y sentí como la adrenalina y el coraje corría por mis venas; la misma sensación de cuando subo a puntas y siento que, a pesar del dolor insoportable de las uñas, estoy a un paso menos de ser la mejor en lo que hago. No cabe duda que si no lo intento, nunca sabré que se siente. Siempre y cuando tome mis medidas necesarias creo que podré hacer de nuevo algo que me gusta mucho y también creo que podre llegar mas alto de lo que me puedo imaginar.
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