La primera vez que leí sobre "feminicidios" fue por ahí del 2017 con el caso de Lesvy, la chica que hallaron en una caseta de teléfono en la CU, si mal no recuerdo. Ahí comenzaron mis dudas, mi temor, y mis flashbacks de las pocas, pero significativas veces que me vi acosada por una persona y jamás mis padres se enteraron. Entre a leer los hashtags que dieron la vuelta a partir de ese instante, leía experiencias fuertes, duras y otras que como las mías nunca fueron a más pero que sin embargo, nos ha tocado vivir alguna en algún momento. Después de eso, mi círculo de noticias ya era más sobre ese tema y no había día en el cual se buscará a alguna chica que salió de casa y no volvió o que una niña fue abusada por equis pariente. No me dejaba de angustiar que realmente las cosas si van mal para mucha gente y que como sea, yo estoy bien y cada día amanezco viva y con mi familia. Pasó el tiempo y ese tema ya era y es algo común. No me metí más porque me aterraba ya salir, pero si...
Todo lo que alguna vez mi mente quiso esconder, hoy mis dedos lo escriben sobre mi piel...