Aquí siendo sirenis~ Hace exactamente UN MES que decidí cambiar los leotardos, zapatillas y puntas por trajes de baño, goggles y gorritos para la piscina. Y para serles sincera hice un buen trueque, tanto emocional como psicológico. No voy a negar que extraño un montón bailar (no las clases sino el hecho de solamente bailar) pero por mi bien espiritual me era justo y necesario dar un giro de 160°. Todo comenzó porque después de la intensa jornada del Día de la Danza y después de tantas revelaciones que se dieron durante esa temporada sentí que tenía la urgencia de cambiar de aire y de salir, como por cuarta vez, de mi zona de confort; y ésta vez no para irme a otra academia a bailar sino irme hacía otro extremo y probar algo nuevo. El veredicto fue: NATACIÓN . La verdad me costó muchísimo menos comenzar porque junto a #Husbando y #BestFriend comenzamos la aventura de aprender a nadar. La primera semana normal, leve, aprendiendo las partes básicas de la natación junto c...
Todo lo que alguna vez mi mente quiso esconder, hoy mis dedos lo escriben sobre mi piel...