Hoy y ayer han sido de esos días en los cuales no puedo cargar conmigo misma ni con la empatía hacia los demás. Todo comenzó cuando después de mi merecida siesta desperté con "aquella" sorpresa que llega inesperadamente cada mes y pues lo primero que pensé fue "Ay wow, otro mes que fracasé y para colmo un dia más para faltar a natación (que es como mi nuevo sufrir cuando no llegaba a ensayar) ." Así que sin pedos life goes on. Después de esto llegaba la hora de ir a mi consulta con la nutriologa, y to be honest, estaba bastante ansiosa por ir ya que tenía casi un mes sin saber cuáles eran los resultados después de la cebadera de vacaciones. Según yo, y lo que sentía, creí que las cosas iban a salir bien pero, PERO , no fue así. O sea lejos de los 3 pinches kilos de más que me eche subí también las medidas de cadera y cintura, y aunque la nutriologa no me regaño sentí que mi fracaso fue doble. ¡Pinche fiasco! Si ya de por sí mi humanismo se había decaído como un...
Todo lo que alguna vez mi mente quiso esconder, hoy mis dedos lo escriben sobre mi piel...