" Regresé a pesar de haberme despedido, la verdad es que no puedo separarme de mis sueños. Soy débil y aunque vuelva a pasar por todos los disgustos, enojos y rencores por los que había decidido tomar mi decisión anterior dentro de mi interior no puedo ocultar la felicidad y el brillo que me envuelve cada vez que me pongo las medias, el leotardo y las zapatillas para tomar mis ya conocidas clases en la barra. Tal vez por ahora me encuentre sola y tratando de perfeccionar los defectos que la vida me dio para no ser una bailarina profesional de nacimiento, pero no pienso rendirme porque si he luchado por algo que me ha costado tanto no se me debe permitir abandonarlo JAMAS. Muy dentro de mi sé que mi alma pasará por muchos enojos, pero me prometí la última vez que aunque no sea la mejor bailarina del mundo con ser la mejor de MI PROPIO MUNDO valdrá la pena. Que así sea. " Bienvenida de nuevo a mi vida, danza clásica.
Todo lo que alguna vez mi mente quiso esconder, hoy mis dedos lo escriben sobre mi piel...